7.10.2009

cuando le inyectaron adrenalina


I

David Ramos Palomino
Te odio tanto
Yo que te estaba empezando a querer
¡Destruiste mis ilusiones!
¡Púdrete!
Vete a la mierda
Yo, Roxana

( =) sufrida! )

Toda una revelación.

Viernes 10 de julio de 2009, en la clase de Lecturas literarias.

Pobre David (no yo).
Pobre Roxana.

Muy post modernista dijo Daniel
Muy despechada escuché a alguien

“Déjale un mensaje”, me dijeron.

Roxana no vivió una noche de Adrenalina. Toda una vida llena de adrenalina le espera cuando David se entere.

II

Ahora no creo que estemos lejos de eso. Casi nos sale bien huir desapercibidos, pero no conseguimos lo que buscamos. Por poco y nuestros nombres también aparecen en las carpetas para que toda la Facultad de Letras los lean.

Felizmente huimos y pocos nos vieron.

No queremos eso. Por eso ya escuchamos murmuraciones a nuestras espaldas y ella ya no nos saluda. Nos miran y desvían los ojos hacia el suelo, porque el suelo es más importante que nosotros.

La separaste del cuerpo en cuanto ella pasó.
Viajaste al otro lado del mundo para que desaparecieran distancias.
Enviaste un mensaje que nunca respondió (huevón, te dije que no).
Te mojaste bajo la lluvia y ella nunca llegó.

Regresaste a lo mismo, y lamentaste que nada de eso sucedió. Pensaste en todo, menos en lo último.

Y por mojarte en la lluvia ahora estás enfermo, lamentando que ella nunca se apareciera.

Pero más te hubieras lamentado que nunca hubieras ido.

Ahora no sabemos dónde esconder la cara. No sabemos cómo cambiar todo. Tú dices que ya estamos sepultados, y que nuestros nombres aparecerán en las carpetas, como el de David.

Pero en vez de decir que nos odian y que nos vayamos a la mierda (porque eso no hacemos nosotros), escribirán esa palabra que la oímos de ellos y que rezamos para que no nos la dijeran.

Preferimos regresar al pasado, y hacer mejor las cosas.

Me dices que no la hemos fregado tanto, que todo tiene solución.

Y espero que sí la tenga. Tengo hasta enero para hallar una solución. Sino, me interno en Siberia, donde espero que no haya carpetas, donde no aparezca ni siquiera esa letra maldita. Ni la primera ni la tercera. Ni la segunda.

Nosotros tenemos la adrenalina inyectada. Huimos despiadadamente. Dices que somos malos, y que los crímenes que cometemos a diario nos irán delatando.

Y dices que ya apareció la primera letra. La A. Yo digo que la S nunca llegará.

Tenemos que ser más cuidadosos con nuestros crímenes, hasta desaparecer a todos.

No dejar rastro, y tener éxito en nuestras huidas.

Hacer lo que tenemos que hacer, y de ahí nada sucedió.

Ahora tenemos que practicar. Practicar los crímenes para que la sangre no corra por los pasadizos, y para que no nos bañen en esa sangre que vamos a dejar. Porque la sangre es hasta donde debemos de llegar.

Supuestamente tenemos que dar miedo. Ahora nosotros tenemos miedo de nuestras víctimas.

Estoy seguro que las próximas víctimas seremos nosotros. Nosotros.

Y tenemos miedo.

Nos vieron cuando huimos. No debimos regresar.

1 comentario:

  1. muy chévere déjame decir !

    6A ? créeme que no la había visto, aunque a juzgar por la falta de respuestas masivas al comentario, el todavía resaltante color blanco del liquid paper no debe ser tan antiguo. Aunque pareciera que David se dio cuenta y trató de borrar su nombre -o a lo mejor decía David Campos Dávila y trataste de borrarlo y lo rayaste para que pareciera de otro ( sería un buena coartada ah? )- con poco éxito, como es evidente.
    En todo caso es un buen mensaje para todos los David Ramos Palomino que hicieron daño a alguna Roxana.
    Aunque hay una voz (algo machista)en mi mente que me dice "David debió tener sus razones"

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